La Asociación Trashumancia Sierra de Gredos os da la bienvenida. En este blog publicaremos información sobre la trashumancia, datos curiosos y todo lo necesario para ser un trashumante del siglo XXI. Ahora, además de estar en las cañadas, estamos en la red. La Asociación Trasgredos está formada por un grupo de trashumantes empeñados en dar a conocer esta actividad y velar por conservar las vías pecuarias, al igual que las razas protegidas trashumantes, como es la vaca avileña negra ibérica.
miércoles, 15 de mayo de 2019
domingo, 31 de marzo de 2019
TRASHUMANCIA Y DESPOBLACIÓN
LA DEPOBLACIÓN, UN PROBLEMA REAL. LA TRASHUMANCIA, UNA POSIBLE SOLUCIÓN
Los pueblos de España sufren una
enfermedad común en el medio rural: la despoblación. Más allá de las grandes
ciudades como Madrid o Barcelona, hay otra España, con otras preocupaciones. Pero,
además de las personas que ven morir a sus pueblos ¿a quién le importa esto? En
realidad debería preocupar a todos, pues el medio rural es responsabilidad,
propiedad y una necesidad de todos.
Asturias, Cantabria, Extremadura,
Galicia, La Rioja y, en especial, Castilla y León y Aragón están despobladas.
La Unión Europea considera despoblados los territorios con menos de ocho
habitantes por metro cuadrado. La Serranía Celtibérica es la zona más
despoblada de Europa junto a Laponia. En España hay más de 1200 municipios con
menos de 100 habitantes.
Existe una gran fractura entre el
campo y la ciudad en todos los sentidos. Es una situación que se ha forjado a
lo largo de la historia nacional. Se inició con la mecanización del campo que
provocó el éxodo rural, continuó con la llegada del sector terciario de forma
desigual al medio rural y urbano y ha culminado con la brecha digital ocasionada
por la falta de servicios eficientes de Internet en estos lugares.
En los pueblos de España faltan
servicios de comunicación, médicos, de seguridad ciudadana y de educación, los
pocos vecinos que quedan son los ciudadanos olvidados. Este vaciamiento
provocará, entre otros, la pérdida de valor cultural y paisajístico, aumento
continuado del riesgo de incendios, erosión y pérdida de biodiversidad.
La trashumancia se presenta como
una aportación a la solución de este problema, pues fija la población al
territorio. Crea empleos directos e indirectos que se desarrollan en el medio
rural, que es el territorio despoblado de España.
Por un lado, crea empleos
directos, fijos y temporales. La ganadería extensiva demanda pastores
cualificados para hacer posible el relevo generacional y el mantenimiento de la
actividad. Para realizar el camino aumenta esa necesidad, ya que se necesita
más mano de obra, tanto de pastores como otras personas que realicen tareas de
apoyo.
Además, una ganadería
desarrollada en régimen extensivo genera empleos indirectos. En primer lugar,
los relacionados con el procesado de la materia prima y su distribución una vez
elaborados. Asimismo, se hacen necesarios diversos servicios, tanto para los
animales, por ejemplo veterinarios, como para los ganaderos. También empleos en
la administración, para gestionar las operaciones. Por último, la trashumancia
se plantea, hoy en día, como un atractivo beneficioso para el sector turístico,
que es una de las alternativas a los oficios tradicionales del campo, haciendo
posible la convivencia de ambos.
En definitiva, la trashumancia
ayuda a solucionar la grave enfermedad que es la despoblación, que está
vaciando España y tiene consecuencias devastadoras e inmediatas.
Marta Argota Puebla
sábado, 30 de marzo de 2019
jueves, 28 de marzo de 2019
La lucha contra la despoblación rural: prioritaria fondos FEDER y Cohesión
La lucha contra la despoblación rural: prioritaria fondos FEDER y Cohesión: 'La lucha contra la despoblación se convertirá, por fin, en una prioridad para el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER)', según manifestó Iratxe Garcia, eurodiputada y presidenta de los socialistas en la Eurocámara durante el debate en sesión plenaria sobre la normativa que regulará el FEDER y el Fondo de Cohesión para el periodo 2021-2027.
domingo, 17 de marzo de 2019
viernes, 15 de marzo de 2019
domingo, 10 de marzo de 2019
LA TRASHUMANCIA RESISTIRÁ
RESISTIRÉ
Como decía la
famosa canción, lanzada por el Dúo Dinámico en 1992, “RESISTIRÉ”, en ello
estamos, la trashumancia resistirá. En la
actualidad pocas cosas hay que conciten un acuerdo tan generalizado como la
necesidad de conservar nuestros ecosistemas. Esto es tan cierto como lo es que,
a pesar de la sensibilización de las administraciones, su apoyo es tímido en
este empeño. Uno de los
factores que, a lo largo de los siglos, en la Península Ibérica ,
más a contribuido a mantener nuestros ecosistemas y la biodiversidad de los
mismos, han sido los movimientos de ganado herbívoro entre los agostaderos e
invernaderos, LA
TRASHUMANCIA. En estos movimientos el ganado trashumante disemina
semillas y abona el terreno de forma natural, por ello en nuestros pastos
contamos con una importantísima biodiversidad de herbáceas. Tan es así, que en nuestra nación se encuentran cuatro de las
siete regiones biogeográficas principales reconocidas por la Unión Europea (UE). La
biodiversidad de nuestros ecosistemas permite la conservación, entre otras, de
especies animales que están o han estado en peligro de extinción; además
facilita la invernada a millones de aves procedentes del norte y la
alimentación y descanso de otras en su migración a África y en su vuelta a
Europa. Tampoco nos podemos olvidar de que, a pesar de la ley que obliga a la
retirada de los cadáveres de los animales que mueren en las zonas de estancia o
en el movimiento, no se puede evitar que éstos sirvan de alimento a aves como
el buitre leonado o el majestuoso quebrantahuesos, ya que algunas de esas
carcasas pueden estar localizadas en zonas de difícil acceso, sobre todo en
zonas de montaña, o por que la rápida actuación de esas aves no de tiempo a la preceptiva
recogida de los restos. Por otro lado,
nuestros pastos y bosques y la gran variedad de matorrales, piornales, jaraleras,
rastrojos, etc. que, junto a las tierras de cultivables, suponen el 90% del territorio, “secuestran” más de 280
toneladas de carbono por hectárea y año, constituyendo un verdadero pulmón para
nuestros habitats y contribuyendo humildemente a la lucha contra el cambio
climático.
Nuestro Facebook; https://www.facebook.com/trashumancia.sierradegredos
Nuestro Blog: https://trashumanciasierradegredos.blogspot.com/
Nuestro correo: trashumanciasierradegredos@gmail.com
2019-02-02
LUIS BAILE ROY
ASOCIACIÓN TRASHUMANCIA SIERRA DE GREDOS
ASOCIACIÓN TRASHUMANCIA SIERRA DE GREDOS
viernes, 8 de marzo de 2019
MUJERES TRASHUMANTES
“SIEMPRE HEMOS TRABAJADO CON ELLOS, PERO A SU SOMBRA”
El papel que las mujeres
desempeñan en el mundo rural es fundamental y visibilizarlo es uno de los
objetivos de la Asociación Trashumancia Sierra de Gredos. En un día como hoy, queremos
acercarnos y conocer más a las mujeres trashumantes, para celebrar los triunfos
logrados y plantear los problemas que aún quedan por resolver.
En esta ocasión me permitiré
hablar en primera persona. A mis 21 años puedo decir que he tenido la suerte de
vivir en varias ocasiones la experiencia de realizar el viaje trashumante. Digo
que he tenido suerte porque, seguramente, no pretendía el destino que yo
acabase escribiendo hoy estas líneas. Nací en Madrid, pero ya se sabe que uno
no es de donde nace, sino de donde pace. O por lo menos, uno no es solo de
donde nace. Pasé desde de pequeña los veranos en el pueblo de mi abuela,
Navadijos, hasta ahora que paso aquí todo el tiempo que los estudios me
permiten. Los hermanos García Santana hicieron posible que conociese todo esto
y que me enamorase de ello. Tras unas cuantas historias en las vías pecuarias
que unen Ávila con Extremadura, me atreveré a incluirme tímidamente entre las
mujeres trashumantes para traeros la historia de algunas integrantes del grupo
de Ganaderas En Red y la mía propia.
Como os contaba antes, he bajado
el Puerto del Pico en días de tormenta y he sufrido algún golpe de calor en las
extensas llanuras extremeñas. Sin duda, este es un trabajo duro, pero muy
gratificante. Lo que más me gusta es todo lo que he aprendido en este tiempo y
lo que sé que me queda por aprender. Nunca me he sentido discriminada por lo
míos por el hecho de ser mujer, siempre me han enseñado y me han valorado, y
creo que ese es uno de los motivos que han hecho que me interese tanto en esto de
la trashumancia. Entre nosotros el reparto de tareas nunca ha tenido nada que
ver con el género. Las tareas de apoyo las suelen realizar hombres y yo siempre
he realizado el camino subiendo a un caballo por la mañana y bajando por la
noche. Todos hacemos un poco de todo en la medida que podemos. Sin embargo, sí
siento que existe el pensamiento de que lo femenino no tiene nada que ver con
esto. Yo no creo que debamos parecernos más a los hombres para poder ser
mejores en esto, creo que podemos seguir siendo nosotras. Encontramos
dificultades, pero también formas de superarlas.
El Libro Blanco de la
Trashumancia expone que la mujer suele realizar tareas de apoyo, tales como
llevar los coches o preparar la comida en los descansaderos. Considero que esta
es una tarea fundamental, pero que hoy en día existe, además, otro perfil de
mujer trashumante, que he podido conocer más a fondo de la mano de Violeta,
Amalia y María.
Violeta es de León y realiza la
trasterminancia con ovejas, una variante de la trashumancia en recorridos más cortos. Sube a su rebaño junto a su marido y con la ayuda de amigos y
familiares a los puertos de verano. En abril andan durante dos días hasta media
montaña, donde el ganado espera hasta julio para subir a dichos puertos.
Explica que dos personas caminan
junto al ganado y otra les acompaña con el coche de apoyo. A veces se queda en
la majada cuidando a los animales que no pueden continuar el camino y lleva
comida y ropa a los pastores, y otras recorre las veredas.
Además, cuenta que conoce varias
mujeres trashumantes en su zona. Y es que, he podido observar que existe una
gran diferencia en cuanto a la imagen que se tiene de la mujer rural entre el
Norte y el Sur de España. Violeta asegura que en el Norte, que una mujer sea
ganadera se ve como algo normal, que están más acostumbrados. “Sí encontramos
problemas comunes con el tráfico en las carreteras que atraviesan las cañadas o
con el deterioro de algunos tramos de camino”, añade.
Amalia, andaluza que lleva sus
cabras y ovejas a Sierra Nevada en los meses de calor, coincide con Violeta y
dice que en el Sur existen más diferencias entre hombres y mujeres en los
trabajos del campo. Explica que en el Norte las sociedades son tradicionalmente
más matriarcales, por lo que no extraña ver a mujeres al frente de grandes
rebaños. Esto es una muestra más de que los problemas que existen son
culturales y no de capacidad.
Dice que en la zona en la que
ella vive hay pocas mujeres que se dediquen a la ganadería. Asegura que le ha
costado hacerse un hueco, sin embargo ahora se siente respetada. “¿Dónde está
tu padre? ¿dónde está tu hermano?”, eran preguntas frecuentes que le hacían a
Amalia cuando trataba con otros ganaderos en las ferias. “No, aquí con la que
tienes que hablar es conmigo”, respondía ella. Considera que todavía quedan
cosas por hacer para dejar de ser “la mujer de” o “la hija de”.
María recorre 450 km
aproximadamente que separan Guadalaviar (Teruel) de La Carolina (Jaén) con
vacas y ovejas. Cuatro familias, entre las que se encuentran la de su hija y su
sobrino, caminan durante casi un mes cruzando la Península Ibérica. Ella se
encuentra entre los seis trashumantes que recorren las veredas cada día del
viaje, ayudados por familiares y amigos.
Cuenta que de entre las mujeres
que colaboran, ella es la única que puede hacer la vereda todos los días, ya
que ahora sus hijos son mayores. Este es otro problema con el que se encuentran
las mujeres a la hora de hacer la trashumancia. Es un camino largo y duro, y
hasta que los hijos son mayores, lo común es que sea la mujer quien lleva la
carga familiar. Explica que ahora su hija tiene que ocuparse de sus hijos y que
cuando el ganado todavía se encuentra cerca de casa pueden ayudar haciendo
tareas de apoyo, pero cuando están lejos es complicado.
De hecho, el
Libro Blanco de la Trashumancia plantea el problema de la doble residencia de
los ganaderos trashumantes, ya que tienen que vivir en dos lugares alejados,
generalmente en dos Comunidades Autónomas diferentes, durante largos periodos
de tiempo. Esto se traduce en dificultades relacionadas con el empadronamiento
o la escolarización, a lo que hay que sumar otras circunstancias como las
diferencias en los planes de estudios, cuya regulación es autonómica. Esto
obliga a que uno de los miembros de la familia no pueda ausentarse de la
residencia principal tan largos periodos de tiempo, y quien suele desempeñar
este papel es la mujer.
Yo le preguntaba a María si creía
que las mujeres tienen que demostrar más que los hombres como trashumantes o
ganaderas en general, para ser respetadas. Me contestó que ellas no tenían que
demostrar nada más, sino que tenían que empezar a ser valoradas. “La mujer
sirve para el campo y tiene que ser visible”, dice. Asegura que ella aprendió
mucho de su marido, pero que ahora que sabe puede hacer lo mismo que él.
“Siempre hemos trabajado con ellos, pero a su sombra”, añade.
Lo que más le gusta a María de su
trabajo es el vínculo que se crea haciendo el camino, lo que la gente le aporta
y lo que los animales aportan al medioambiente. Terminó diciendo: “me llena
saber que estoy haciendo una labor buena para todos, esperemos que no nos
corten las alas”, y a mí no se me habría ocurrido una mejor forma de acabar
este artículo.
Marta Argota Puebla
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